ESLABONES: Príncipes Hitachi realzaron ceremonia del 110 aniversario Inmigración

Escribe: Daniel Oscar Tagata (*)

Con la presencia del Príncipe y la Princesa Hitachi y del Vice Presidente de la República  del Perú, se conmemoró el 110 Aniversario de la Inmigración Japonesa al Perú.

Principe Hitachi haciendo uso de la palabra

Principe Hitachi haciendo uso de la palabra

La ceremonia se realizó en el Teatro de la Asociación Peruano Japonesa el domingo 14 y fue motivo para que se hiciera mención que las relaciones entre el Perú y el Japón se originan con la firma del Tratado de Paz, Amistad, Comercio y Navegación en agosto de 1873.

La historia de la inmigración japonesa al Perú se inicia en 1899 con la llegada al país del primer grupo compuesto por 790 personas a bordo del vapor “Sakura Maru”, que constituiría la primera corriente migratoria  del Japón hacia América del Sur, y desde entonces han transcurrido cientos diez años.

Fecha importante marca la inauguración del Centro Cultural Peruano Japonés en 1967 que fue por el Presidente de la República del Perú, Arq. Fernando Belaunde Terry, y por el Príncipe Akihito y la Princesa Michiko, hoy Emperador y Emperatriz del Japón.

Las intervenciones del Presidente de la Asociación Peruano Japonesa, Carlos Saito Saito; del Vice Presidente de la República del Perú, Almirante Luis Giampietri Rojas; y del Príncipe Hitachi, realzaron dichos acontecimientos.

Ellos destacaron la activa y positiva acción de la migración japonesa en la sociedad peruana. Los importantes logros obtenidos a través de los años, que ha dado como resultado una sólida y ejemplar colectividad peruano japonesa.  El pueblo del Perú siente un especial aprecio por los valiosos servicios que vienen prestando en los diversos campos de la comunidad nacional.

El ilustre visitante señaló sus buenos deseos para que se fortalezcan los tradicionales lazos de amistad y de mutuo entendimiento entre Perú y Japón.

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Prínce Hitachi saliendo del Teatro Peruano japonés acompañado del presidente de la APJ, Carlos Saito. Acompaña la escena el Embajador del Japón Megata Suichiro

Debemos aprovechar la afortunada visita del Príncipe y de la Princesa Hitachi para propiciar una mayor participación de los niños, niñas, adolescentes y jóvenes; y, asimismo, de las entidades sociales, culturales y deportivas para mantener o preservar esa mística de los isseis y niseis, tan significativo si queremos establecer nuestra propia identidad y pretender el constante anhelo de superación personal y de desarrollo del país.

La valoración del período acontecido en los 110 años en la colectividad, pese a sus altibajos producidos por la II Guerra Mundial, es altamente admirable y favorable. Las generaciones han aportado lo mejor para el desarrollo del país, individualmente destacan en la banca, industria y comercio. En nuestra esfera hay instituciones educativas con renombre o crédito; entidades con prestigio en la comunidad nacional, que aglutinan a miles de miembros que reciben los beneficios del servicio y de la inmejorable infraestructura; y cooperativas exitosas que fomentan las microempresas, el comercio y la industria.

Hablar del pasado es recordar, permanentemente, que hubo esfuerzo, unión, solidaridad para lograr avances. El mejor ejemplo de la buena causa lo constituyen las generaciones que les siguieron.  Debemos dar lo mejor para los descendientes que vendrán y para conseguir los altos propósitos que todos esperamos. Podemos decir que hemos tenido un pasado muy rico y eso podría augurar un futuro promisorio.

Hoy la sociedad valora el papel que desempeña la colectividad peruano japonesa, que se ha convertido en un generador de la cultura, contribuyendo el acercamiento de los pueblos.  

Las generaciones que nos siguen deben tener la oportunidad de escuchar de cómo se han gestado muchos hechos que forman parte de la vida e historia de la colectividad peruano japonesa. Que sepan que tienen raíces muy profundas que fortalecen la personalidad y la identidad. El afecto a los antepasados debe ser firme o duradero por la gran pauta de vida que transmitieron a sus descendientes. Ponderar y reconocer las enseñanzas de amor, sacrificio, perseverancia, laboriosidad, rectitud, honestidad, sinceridad, responsabilidad y solidaridad es, a su vez, el mejor legado para las futuras generaciones.

Príncipe Hitachi colocando ofrenda floral en el Monumento Conmemorativo del Centenario de la Inmigración Japonesa al Perú

Príncipe Hitachi colocando ofrenda floral en el Monumento Conmemorativo del Centenario de la Inmigración Japonesa al Perú

Con la celebración del 110 Aniversario de la Inmigración Japonesa al Perú, quedaría demostrada que sus acciones o voces no estuvieron limitadas por el tiempo ni por el espacio, que continúan vigentes. Desde que vinieron al país, han señalado una dirección universal: sin distinción de etnia, clase social, nacionalidad o credo. El pensamiento de nuestros ancestros fue trascendente e impulsaron la fraternidad entre los hombres.

La primera generación (issei) tuvo la virtud de dejar a la siguiente como herencia, sus valores, principios, costumbres y tradiciones. La segunda (nisei) mantener la posta e integrar la colectividad con la comunidad nacional. La tercera (nikkei) amalgamar los logros de la primera y segunda y añadir el ingrediente de la educación superior para acelerar el desarrollo y crecimiento del Perú. Es la contribución que nuestros mayores querían y nos toca a las futuras  generaciones preservarlas y asegurarlas.

 (*) Peruano. Ex gerente general de la Asociación Peruano Japonesa; Past presidente de la Asociación de Scouts del Perú · Ex Director Gerencial del Consejo Interamericano de los Scouts. Actualmente es columnista de “Japón en Español” y “EL Blog del PETA”.

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Una respuesta to “ESLABONES: Príncipes Hitachi realzaron ceremonia del 110 aniversario Inmigración”

  1. p1k4chu Says:

    Excelente. Esperemos que el vínculo entre el Perú y el Japón se haga cada vez más sólido.

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