LA ESPADA Y LA PLUMA: Matsuko Yoshitake, amorosa y sensual

Escribe: Ricardo Mitsuya Higa (*) 

La lírica japonesa MATSUKO YOSHITAKE ofreció una magnifica función en homenaje a los 110 Aniversario de la Inmigración Japonesa al Perú, el pasado viernes 22, en el Auditorio Dai Hall del Centro Cultural Peruano Japonés, que tuvo un lleno de bandera. Y los asistentes lo disfrutaron y saliendo muy satisfechos.

La artista junto a los directivos de la Asociación Peruano Japonesa

La artista junto a los directivos de la Asociación Peruano Japonesa

La mezzo soprano japonesa, cuando viene al Perú se siente querida; por eso, ella también se entrega con amoroso cariño. Su arte lo derrocha con alegría plena; hasta parece que su felicidad es más grande que la nuestra. Como decimos nosotros, ella se “vacila” sobre el escenario que le quedó chico, y tiene la necesidad de bajarse para mezclarse con los espectadores para sentir el cariño más cercano.

Pero lo que me ha sorprendido, es cuando ha cantado los ritmos latinoamericanos, como “Quizás, quizás”; “Quién será” y “Bésame mucho” (¿será una japonesa que sabe besar?) en estas canciones se movía muy sensual, provocativa, pero de forma natural, no estudiada, como una autentica cantante caribeña. Todos sabemos lo recatada y pudorosa que son las mujeres japonesas que nunca se muestran sensuales.

Todas las canciones antiguas llenas de nostalgias, lo cantó con su reconocida calidad, agregándole mucha entrega. Nos dio a conocer la canción que está de moda en el Japón: “Sen no kaze ni natte”  (Convertida en mil vientos) que lo bordó y fue muy aplaudida. Así también “Kawa no nagare no yoni” (Como la corriente del río). Sin duda alguna, MATSUKO YOSHITAKE está enamorada del Perú.  

Dentro del programa, le dio espacio a su guapa hija MOE YOSHITAKE, que es soprano, para que cante a dúo con ella; y también para que luzca como solista. No estaba en el programa, pero MOE nos ofreció, con mucha calidad, un baile flamenco como una auténtica “bailaora” gitana. En las próximas presentaciones, porque ha prometido volver; esperamos que le dé más espacio a su hija.

El espectáculo contó con el acertado acompañamiento de la pianista NORIKO YAMASAKI, la contrabajo AYUKA IWASAKI y del guitarrista peruano MARINO MARTINEZ.

Lo que contribuyó enormemente al espectáculo fue la escenografía presentada, que estuvo a cargo de la japonesa KANAE HAYAUCHI, que desde hace mucho tiempo radica en el Perú y es propietaria de la galería de artesanía “Poco a Poco”. Ella que es oriunda de Shizuoka, por lo tanto, paisana de Matsuko Yoshitake; que es la ciudad donde está el famoso monte Fujiyama. Precisamente, la escenografía representaba al hermoso monte, símbolo del Japón. Estaba confeccionado con sutiles telas a colores que fue resaltada con las luces. Esto le dio una atmosfera de ensueño.

Realmente fue un bello espectáculo, acorde para celebrar el 110 Aniversario de la Inmigración Japonesa al Perú. Cabe mencionar, que este espectáculo, fue posible, gracia a las gestiones de MASATO OMORI, ciudadano japonés residente en el Perú. A todos ellos

¡ ¡ DOMO  ARIGATO  ! !

 

(*) Peruano. Es uno de los periodistas más antiguos de la colectividad nikkei del Perú. Durante quince años ejerció el cargo de Director de Redacción Castellana del Diario Perú Shimpo. Aficionado por la tauromaquia, se graduó como Matador de Toros en España teniendo como padrino al Legendario Palomo Linares. Desde abril del 2007 es columnista de “Japón en Español” y “El Blog del PETA”..

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