ESLABONES: Un laico es primordialmente un cristiano, un creyente, un discípulo de Cristo

Escribe: Daniel Oscar Tagata (*)

Estamos celebrando el 110° Aniversario de la Inmigración Japonesa al Perú y es ocasión para tomar en cuenta los logros que tiene la colectividad peruano japonesa. Se puede decir con satisfacción que tiene instituciones que hacen historia. Una de ellas ha pasado las Bodas de Oro y no ha estado ajena del malestar que ha sufrido la colectividad, entre ellas la II Guerra Mundial. Es la oportunidad para estar felices, renovados, agradecidos por las personas que fundaron el Comité San Francisco (1950), que tiene su origen en la Asociación de Cultura Católica (1941).

Existen reseñas de las citadas comunidades (ACC y CSF) expresadas por el carismático R. P. Manuel Kato en los medios de comunicación de la colectividad como asesor espiritual de  la colectividad peruano japonesa; y las redactadas por el destacado dirigente Juan  Tokushima, socio fundador de la ACC y ex Presidente del CSF, quien escribió “La alborada de la Misión Católica Japonesa y la trascendencia de sus dos instituciones: Asociación de Cultura Católica  (ACC) o Nisei Katorikku Shuuyookay y el Comité San Francisco (CSF)” y, también, el artículo sobre ambas instituciones que redactó con el Padre Kato, publicado en el libro conmemorativo del Centenario de la Inmigración Japonesa al Perú.

El Comité San Francisco tiene experien­cia muy positiva porque convive y sirve a la colectividad peruano japonesa, que robustece y fomenta los vínculos de fraternidad y entendimiento, todo esto sin dejar de asumir la tarea fundamental de los laicos, la evangelización. Todos sus miembros son misioneros y todo ello fruto de la pertenencia a una comunidad de base que reflexiona, celebra, hace vida institucional, y están bajo la presidencia del entusiasta dirigente Víctor Makino y el asesoramiento del Padre Manuel Kato, quienes tienen la misión de planificar, organizar, apoyar y revisar el trabajo pastoral.

Se reúnen los primeros domingos de cada mes en su local, ubicado en la Parroquia San Antonio de Padua, y sus miembros pueden tener diferentes métodos para el ejercicio de sus funciones en el Comité pero se caracterizan por el mismo espíritu, que los llevan al desempeño de su función específica, que incluye la promoción humana y los aspectos propios de los asociados.

Fue maravilloso ver en dicha reunión, entre otros,  a los directivos a Juan Gibu Tsukayama, Maki Ychikawa, Margarita Hirata de Rabi, Toshiko Wakao, Tama Kanashiro, Sanae Ota de Paredes, Carmen Shiroma, Elena Kishimoto de Gushiken, Juana de Sato, Gladys Suga de Yamamoto, Yuriko Kanashiro, Steffi Yamamoto Suga, las Hermanas de la Caridad Miyazaki. Los miembros del Comité, en íntima comunión con el magisterio, están guiados, orientados de tal forma que les permite forjar nuevas generaciones que luchen por lograr cambios radicales en la sociedad, sobre todo en los sectores menos favorecidos.

Dentro del marco de la actividad del Comité, responden a las aspiraciones de nuestra época, tan sensibles a la puesta en práctica de una cultura solidaria y fraterna, que conducen a la irradiación universal de la verdad, a la recta dirección de la vida individual, familiar, social, al robustecimiento de las energías espirituales, en elevación perenne hacia los bienes verdaderos y eternos.

Los valores, el modo de pensar, de relacionarse con las otras personas y con el mundo, que el Padre Julio Vallejo Hayashida tuvo con los catequistas o los adolescentes y jóvenes, deberían ser invitados al Comité. Que continúen realizando manifestaciones de vida, sentido comunitario, aquellas formas de organización que buscan mejorar el nivel de vida de la colectividad y de los que tienen menos, y, en fin, expresiones de aquella solidaridad que debe caracterizar la formación de la personalidad.

Nuestra amiga Margarita, muy identificada con el apostolado religioso, nos comentó que la asociación privada de laicos “Unión en Cristo”, fundado por el Padre Julio, se reúne los domingos en el Colegio La Unión y que actualmente siguen cumpliendo el compromiso de preparación para la Primera Comunión y Confirmación. Participan tres asesores laicos, diez coordinadores y cien catequistas. Su asesor espiritual es el Rev. Padre Giancarlo Portillo del Comité San Francisco, quien cuenta con el generoso compromiso del Hno Laico Mario Arakaki del Movimiento Focolar, Juanita Sato, Yuki Kochi, Margarita Moromisato y Margarita Hirata de Rabi. También asesoran Francisco Miyamoto, Mercedes Quesada y Akemi Nakada de la Unión en Cristo.

Evocando la realidad de Cristo, eternamente joven, la necesidad de rejuvenecer constantemente su rostro. Importancia de las movilizaciones de los jóvenes hacia una institución de gran prestigio y de valores, como remarca don Juan Tokushima, para que las palabras del tiempo nuevo sigan permanente hasta los confines del hombre y de la historia.

Quiera el Señor bendecir todos los esfuerzos del Comité San Francisco que redundarán en el gran proyecto de la Iglesia de la Colectividad.

(*) Peruano. Ex gerente general de la Asociación Peruano Japonesa; Past presidente de la Asociación de Scouts del Perú · Ex Director Gerencial del Consejo Interamericano de los Scouts. Actualmente es columnista de “Japón en Español” y “EL Blog del PETA”.

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