Convivencia entre japonesas y latinos

Haisai

Luego de varias semanas tengo tiempo libre para escribir en el blog que lo había dejado obligado por razones laborales. Quisiera compartir en esta oportunidad unos artículos que me envío mi amiga mexicana, la psicóloga IRMA ARAUZ quien ha realizado un interesante análisis de la relación de pareja entre japonesas y latinos. Aquí va el primero.

Mata yasi!

¿QUÉ ESTRESA A LOS HOMBRES LATINOS CASADOS CON JAPONESA?

Independientemente del tipo de relación emocional que tenga usted con alguién no importando genero o cultura, siempre va a haber diferencias. Para lograr un estado de equilibrio y madurez se necesita ser consciente de lo que pasa para poder cambiar.
 
Esos pequeños detalles positivos que sin darnos cuenta nos llevan a enamorarnos de una persona, si se convierten en negativos, con malas caras, gestos bruscos y comentarios despectivos, nos hacen alejarnos, convirtiendo la relación en un abismo inalcanzable.
 
El resultado: divorcio o lo que llaman en Japon “katei nai rikon” (separación de por vida dentro del hogar).Durante algunos años dedicada a la atención de parejas, donde ambos son de países diferentes y tomando algunos datos de mi investigación sobre sexualidad, he encontrado muchas quejas que no tienen nada que ver con la sexualidad pero que estresan y deprimen al hombre a la hora de actuar, quitándole su valor y autoestima, llegando muchas veces a la impotencia y a la castración emocional.
 
Se darán cuenta que también las latinas actuámos así algunas veces, siendo más al parecer, un mal de genero que cultural. Aunque en el caso de la frialdad, de la que se quejan los latinos de sus mujeres japonesas, y las latinas de los japoneses, puede ser más cultural.
 
En todo caso no se puede generalizar, porque hay muchos hombres latinos, que gracias a sus mujeres japonesas han podido salir adelante y ellas los han apoyado en todo a pesar del miedo al cambio y del miedo a perder sus pocos o muchos ahorros. Estas mujeres han sido y son un gran y valioso apoyo para ellos.
 
 Pero si leyendo esto le toca alguna fibra de su ser, aunque usted crea que no es su caso, yo creo que ha llegado el momento de reflexionar y de intentar cambiar para mejorar su matrimonio.
 
 

5 PROBLEMAS Y SU SOLUCION

1. El perfeccionismo y querer organizarles la vida. La mayoría de los latinos se quejan de que sus mujeres quieren organizarles la vida como si fueran de su propiedad, son tercas y tratan de convencerlos de que están en Japón y que así deben ser las cosas. Los latinos por supuesto se desesperan ante el perfeccionismo de sus parejas.¿ Qué quiere decir esto a los oídos de su marido? Pues, sencillamente que no confía en él, que es un bruto y qué es mejor que usted haga las cosas a su manera sin molestarlo. Si, éste es su caso señora, entonces no se queje pues el resultado será más cansancio y que su marido se aleje de usted. Sé que tiene miedo, pero la solución sería darle la oportunidad de hacer sólo sus cosas aunque se equivoque, tenga paciencia.

 
2. Convertirse en su madre. Ellas se quejan de que parecen niños y de que no hacen nada, pero ellos se quejan de que no los dejan hacer nada. Los latinos se desesperan pues piensan que no las tienen contentas con nada. A todos los hombres les gusta ser atendidos como reyes, pero cuando la mujer ocupa el lugar de madre para que él se sienta bien y no se vaya de la casa ni la deje por otra, lo que hace es cansarse y cansarlo. Lo convierte en un “niño” inútil. Éste es un error bastante frecuente n todas las mujeres y digo error porque luego nos quejamos de que sexualmente no funcionan. Cuando usted asume el papel maternal, es inevitable que él vaya acumulando resentimiento y, tarde o temprano, acabará por rebelarse contra usted. Dejélo equivocarse y que aprenda de sus errores para ser independiente y recuerde que usted se enamoró de ese hombre o ¿no? Deje de ser su madre y vuelva a ser mujer coqueta y seductora para él.
 
3. Ser autoritaria y hablar demasiado o no hablar. Al convertirse en “madre”, es muy frecuente que la mujer se convierta en “sargento”. El hombre latino no soporta que le tenga que repetir las cosas, más bien creo que ningún hombre lo soportaría. Pero hay un grave peligro. Ante tantos reproches y regaños, muchos hombres acaban por creerlo y pierden su valor y estima. Algunas mujeres japonesas, al ver por encima del hombro a sus maridos, les quitan la confianza en sí mismos y el hombre acabará por sentirse incopentente. Y, cuanto más inepto se sienta, más decaerá su amor propio y más inepto se volverá. También el hablar demasiado o ignorarlos hace que el otro mejor prefiera quedarse callado y aprenda a decir: mendo kusai. La solución sería evitar las palabras “siempre” “nunca” “no sé”. Trate de eliminarlas de su vocabulario si quiere mejorar su relación. Estás palabras el hombre las oye como rechazos y reproches, aunque usted no lo piense así.
 
4. El desorden. Generalmente los hombres latinos están acostumbrados al orden en la casa y a tener una casa bonita, con cada cosa en su lugar aunque el ambiente sea pequeño. Puede ser cultural esto también, pero de hecho las japonesas son limpias y limpian pero no tienen el sentido del orden que tenemos los latinos. La solución sería que usted señor, le enseñe a su esposa cómo hacerlo, cómo le gusta tener su casa y ayudarla, pues lo más seguro es que ella también trabaje y se sienta cansada para limpiar, cuidar hijos y hacer los quehaceres de la casa. Aunque le estrese, ponga usted de su parte e intenten hablar para compartir tareas.
 
5. La frialdad. En la investigación de parejas que hice la mayoría de los entrevistados dijo que sus mujeres no erán nada cariñosas. Los latinos tanto hombres y mujeres, estamos acostumbrados a las caricias y a los “apapachos” físicos y verbales. La cultura japonesa no es expresiva y esto hace que echemos de menos esos abrazos y besos de vez en cuando. Si, a usted le cuesta mostrarse afectiva, deje que su esposo lo haga y no tenga miedo de devolverle las caricias, el se sentirá contento y se lo agradecerá correspondiendo con más. La solución sería recordar los momentos agradables y dejarse querer. Usted se enamoró de él por ser tan latino y cariñoso ¿verdad?, la hacía sentir mujer y muy querida. Si, ahora esas muestras de afecto le molestan y lo siente demasiado “pegagoso” y “hablantín” recuerde que esas cosas al principio le gustaban mucho a usted y le alegraban la vida. Intente hacer un cambio y ese cambio le favorecerá a usted.
 
Para terminar podemos continuar la lista de cosas que nos molestan y que molestan a nuestra pareja pero creo que se habrán dado cuenta de lo esencial y de que si uno no cambia, es imposible que el otro cambie. Y, que independientemente de las diferencias y de que haya cosas que nos molesten, también hay muchas otras que nos gustan. No todo es malo y es por eso que compartimos una vida juntos.  

 

 

 

 

 

 

Escribe un comentario

Usted debe iniciar sesión para poder dejar un comentario.