“Dutch wife–manía” llega a Japón
Haisai
En los últimos años se ha venido incrementando el número de oficinistas y hombres de negocios nipones entre los 30 y 40 años de edad que se han visto atraidos por el fenómeno de la “dutch wife” que consiste en la adquisición o alquiler de muñecas de tamaño natural utilizadas para fines sexuales.
Gracias al avance de la tecnología, las “dutch wives” fabricadas en el territorio nipón distan de las tradicionales muñecas inflables destinadas a satisfacer las necesidades sexuales de solitarios varones. Las “made in Japan” se constituyen en unas verdaderas bellezas de silicona cuya textura es muy similar a la piel humana.

A pesar de su alto costo promedio de 600 mil yenes (unos 5,700 dólares), empresas como Oriental Industries y Doll No Mori han visto incrementados sus ingresos por la creciente demanda de estos singulares “juguetes” que ofrecen una duración eterna.La distribución de las muñecas de tamaño natural se realiza de manera muy discreta en hoteles, oficinas o viviendas para no afectar con la privacidad de sus usuarios.
Por si fuera poco, las empresas fabricantes y distribuidoras realizan dos veces al año 2 oficios religiosos budistas donde se “consagra el espíritu de las compañeras perfectas”.Hace unas semanas, en declaraciones a la prensa televisiva japonesa. Kimura Hajime, gerente de la empresa Doll no Mori que inició sus operaciones en agosto del 2003 en la capital nipona reveló que las ventas de las muñecas de silicona se han venido incrementando de manera paulatina.
“Cuando abrimos nuestro primera tienda recibíamos un promedio de 20 clientes mensuales. En la actualidad la cifra se ha incrementado a 500, en su mayoría salaryman entre los 30 y 40 años de edad. Además hemos otorgado la franquicia a un total de 40 establecimientos a nivel nacional cuyas ventas promedio superan los 2 millones de yenes”, expresó.
El producto de mayor demanda de Doll no Mori es una muñeca de silicona que representa a una inocente adolescente cuyo costo de venta es de 600 mil yenes (unos 5,700 dólares) pero también se alquila a 13 mil yenes (unos 123 dólares) la hora o 45 mil yenes (unos 426 dólares) por un día. A ello tiene que incluirse la suma de 6 mil yenes (unos 56 dólares) por costos de delivery.
Adicionalmente ofrecen la opción de vestir a la muñeca con determinado traje a pedido del cliente, tales como uniforme escola, enfermeras, bailarinas, entre otros tipos.
“Muchos de nuestros clientes prefieren “calentar” la muñeca con un baño (ofuro) o una frazada eléctrica antes de complacer sus fantasías sexuales. Ello no es problema porque la silicona utilizada es de gran resistencia”, agregó Kimura.
En relación a los usos que le dan los clientes, Kimura dijo que algunos prefieren las muñecas de silicona porque no hablan y permiten satisfacer todo tipo de fantasías; otros sostienen que la usan para practicar antes de tener encuentros sexuales con sus parejas, o antes de “perder” su virginidad, mientras que otros dijeron que temen coger alguna enfermedad de transmisión sexual.
Finalmente, el terapista sexual Kim Myung Gun manifestó que si bien en los últimos años se dice que los hombres japoneses han perdido su interés por el sexo real, el apelar a juguetes sexuales pueden contribuir a satisfacer sus fantasías a pesar que las muñecas no sean reales.
Mata yasi!